3 verdades que me trajeron consuelo y paz ante el paso cruel del tiempo

Nunca estuve tan consciente de lo mucho que he cambiado físicamente, como el día que se me venció la cédula y en el cubículo me tomaron una foto nueva y me hicieron la comparación con la original.  ¡Wao! ¿Cuándo empezaron a golpearme tanto los años? Continue reading “3 verdades que me trajeron consuelo y paz ante el paso cruel del tiempo”

Antes de PLANTEARTE una META, piensa de esto.

(Como programar OBJETIVOS)

Es increíble como la curva de motivación para el cumplimiento de metas de año nuevo desciende a medida que avanza enero.

✅¿Por qué?

✅¿En qué están basadas nuestras expectativas?

Quizá necesites plantearte estas 4 preguntas antes de programar cualquier meta.

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido por Carlos MGallo

De esto se trata el VERDADERO ÉXITO

No conozco a nadie que al día de hoy se levante por las mañana deseando fracasar en todo lo que emprenda, todo mundo quiere ser exitoso, sin embargo valdría la pena pensar en que tipo de éxito quiero lograr. Aquel que se consigue con base en los deseos de un corazón egoísta, o aquel éxito que se visiona como la cúspide de los anhelos colectivos. Continue reading “De esto se trata el VERDADERO ÉXITO”

Música para tiempos difíciles

Desde mis años de niñez la música me atrapó. Recuerdo interminables jornadas en las que mi juguete favorito era un radio a la par de mi oreja que me acompañaba día y noche.

La música es un arte, y como todo arte surte un impacto real sobre las emociones y la actitud.

En la vida cristiana, la música juega un roll particular en la adoración y la vida devocional del creyente. Un corazón agradecido y lleno de gozo, emite una melodía de alabanza a Dios incluso en tiempo difíciles.

En estos tiempos tan difíciles donde todo gira alrededor de la pandemia que azota al mundo, me gustaría compartirte una lista de reproducción de canciones llenas de paz, calma y bienestar. Canciones que te permitan volcar todas tus emociones a Dios y encontrar la serenidad que todos necesitamos.

El miedo nunca resolvió problemas

Estaba recordando una famosa serie llamada “mil maneras de morir”, trama que me robaba el sueño cada vez que la miraba y acentuaba una nefasta sensación de pánico e inseguridad porque algo cierto afirmaba, “nos debatimos contra la muerte todos los días”.

Hace falta solo ver alrededor para coleccionar razones de preocupación. El sol irradia rayos cancerígenos. Los sistemas de refrigeración desprenden partículas microscópicas que pueden atascar nuestros pulmones. En el colegio usan poroplast para calentar la merienda de nuestros hijos en el microondas, sin tomar en cuenta lo dañino que eso puede ser al organismo. Las frutas y los vegetales ya no son tan puros por la cantidad de pesticida que absorben. Un virus con corona se yergue por encima de la humanidad. Y podría seguir, pero no quiero que terminemos llorando.

Muchos de nosotros tenemos máster en ansiedad producto de esa realidad, nos vamos a la cama preocupados de no amanecer, y nos despertamos preocupados de no atardecer. El miedo se pavonea por las calles de la mano de la muerte, cual Goliat escupiéndole la cara a un ejército timorato.

“Hecho un mar de nervios”, ¿te suena esa frase? Demasiado usual.

Te pregunto ¿Te gustaría dejar de tener miedo? Mi pregunta puede parecer insólita o hasta ingenua. Pero justamente esa es la posibilidad que Jesús nos ofrece. La realidad de vivir libres de temor.

El temor es el hermano mayor del “desasosiego” y este a su vez primo hermano de la falta de paz. Este trío nocivo termina exterminado al cumplirse lo que el Apóstol Pablo le escribe a los Filipenses:

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Filipenses 4:6-7
La orden es clara: “No se preocupen por nada”, porque a fin de cuentas el miedo nunca ha resuelto un problema. ¿Cuándo fue la última vez que el miedo te alivió un dolor de cabeza, te pagó una cuenta o estabilizó tu matrimonio? Nunca. El miedo lo único que puede engendrar es inseguridad, angustia e incluso síntomas físicos como un corazón dolorido. Pero respuestas y soluciones, nunca.

Expertos se atreven a afirmar sobre las cosas que nos preocupan lo siguiente:

  • 40 por ciento de ellas nunca llegan a suceder
  • 30 por ciento tienen que ver con hechos inmodificables del pasado
  • 12 por ciento se enfocan en opiniones de los demás que no podemos controlar
  • 10 por ciento se centran en la salud personal, la cual solo se empeora con nuestra preocupación
  • 8 por ciento corresponden a problemas reales en los que podemos influir.

Esto lo digo y me lo grito a mí mismo, hasta sacudir los tímpanos del alma ¡Nuestras preocupaciones son innecesarias en el 92 por ciento de los casos! Hay un camino mejor, la confianza en Dios, la seguridad de que Él nos ama y nos guarda.

Si querés una receta para decirle adiós al miedo, podés extraerla del pasaje de Filipenses. Un poco de oración y ruego, cubiertos con salsa de gratitud.

Efecto final: alivio del temor y la preocupación, un estómago sin acidez , uñas completas y un pecho sin opresión.

Versículos para tener esperanza en medio de la enfermedad

Las enfermedades pueden generar miedos y preocupaciones. Incluso pueden hacernos dudar de nuestra fe y pensar que todo está perdido. Pero para eso tenemos la Biblia, para recordarnos que Dios está con nosotros todas las circunstancias que nos toca vivir y que, a pesar de los problemas, su esperanza no nos deja.

Ten en cuenta estos versículos bíblicos para tener esperanza en medio de la enfermedad:

No te inclinarás ante sus dioses, ni los servirás, ni harás lo que ellos hacen. Al contrario, los destruirás por completo y harás pedazos todas sus estatuas. Pero me servirán a mí, el Señor su Dios, y yo bendeciré tu pan y tus aguas, y quitaré de en medio de ti toda enfermedad.

Éxodo 23:24-25 (RVC)

Sean fuertes y valientes, pues Dios peleará por ustedes; no tengan miedo de esos países, porque Dios no los abandonará.

Deuteronomio 31:6 (TLA)

La persona íntegra enfrenta muchas dificultades, pero el Señor llega al rescate en cada ocasión.

Salmos 34:19 (NTV)

Dios dio la orden y los sanó, los libró de la muerte. Den gracias al Señor por su fiel amor, y porque él hace hasta lo imposible a favor de los seres humanos.

Salmos 107:20-21 (PDT)

El Señor devuelve la vista a los ciegos; el Señor levanta a los caídos; el Señor ama a los hombres honrados.

Salmos 146:8 (DHH)

No hay mejor medicina que tener pensamientos alegres. Cuando se pierde el ánimo, todo el cuerpo se enferma.

Proverbios 17:22 (TLA)

Señor, tu disciplina es buena, porque lleva a la vida y a la salud. ¡Tú restauras mi salud y me permites vivir! Sí, esta angustia ha sido buena para mí, porque me has rescatado de la muerte y has perdonado todos mis pecados

Isaías 38:16-17 (NTV)

No tengas miedo, que yo estoy contigo; no te desanimes, que yo soy tu Dios. Yo soy quien te da fuerzas, y siempre te ayudaré; siempre te sostendré con mi justiciera mano derecha.

Isaías 41:10 (RVC)

Oh Señor, si me sanas, seré verdaderamente sano; si me salvas, seré verdaderamente salvo. ¡Mis alabanzas son solo para ti!

Jeremías 17:14 (NTV)

He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.

Jeremías 33:6 (RVR1960)

Ustedes viven siempre angustiados y preocupados. Vengan a mí, y yo los haré descansar. Obedezcan mis mandamientos y aprendan de mí, pues yo soy paciente y humilde de verdad. Conmigo podrán descansar.

Mateo 11:28-29 (TLA)

Si alguno está enfermo, que llame a los ancianos de la iglesia para que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. La oración que hagan con fe sanará al enfermo y el Señor lo levantará. Y si ha pecado, él lo perdonará. Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz.

Santiago 5:14-16 (NBV)